Cuerpo

Busca el equilibro entre tus aportes y gastos Energéticos

El cuerpo humano funciona como la economía cuando de temas energéticos se trata. Imagina que tu cuerpo es una cuenta bancaria en la que la moneda son los dólares, sino los kilocalorías. Si ingresas más de lo que gastas te queda un excedente, una reserva. Y eso que es positivo en cuestiones de dinero no lo es tanto en lo que se refiere a tu cuerpo, por la sencilla razón que empiezas a aumentar tu peso.

Ahora analicemos la situación desde el otro punto de vista. Si gastas más de lo que ingresas, entonces tienes un déficit que puede llegar a aniquilar tus reservas (las reservas son necesarias, lo malo es tenerlas en exceso) hasta hacerte adelgazar, o en el peor de los casos, provocarte algún trastorno de salud. Ahora bien, la solución no es tan sencilla como la de quemar todo lo que se ingiere hasta encontrar un nivel de equilibrio. Y no lo es porque cada cuerpo se comporta de una forma diferente. Para solucionar esto, los expertos nutricionistas se han puesto a rebuscar expresiones un poco raras y han dado con algo que llaman así:

⚡️ Metabolismo de Base

Es el gasto energético de una persona en estado de reposo y un valor que depende de numerosos factores, como la edad, la masa muscular, el sexo, la actividad de la tiroides e incluso la temperatura exterior. Dicho de otra manera, corresponde a la cantidad de energía que requiere una persona para vivir.

⚡️ Gastos Energéticos

Es el gasto relacionado con la actividad física, tanto si se trata de pasar la aspiradora por la alfombra del comedor como de jugar un partido de tenis a cinco sets. Por ello, se trata de un valor relacionado sobre todo con el trabajo muscular.

⚡️ Efecto Térmico de los Alimentos

Es el gasto energético relacionado con la digestión. Porque, aunque suene chocante, cuando comemos también gastamos energía, y lo mismo sucede cuando hacemos la digestión. Eso sí, depende de lo que comas quemas más o menos calorías durante este proceso. Si se trata de un alimento rico en proteínas (pescado, huevo, carnes…) quemas más que si es rico en fibras. Y si es rico en azucares o grasas, quemas mucho menos.

La suma de sus distintos valores es lo que da el total de gastos energéticos de un individuo. El objetivo es tener muy en cuenta estas cifras para que puedas equilibrarlas con los aportes diarios.

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