Gimnasio

¿Cómo convertir mi Casa en un Gimnasio?

Si de verdad quieres ponerte en forma, pero no tienes tiempo o dinero para ir al gimnasio, una muy buena opción es convertir tu casa en tu lugar de entrenamiento. Conozco mucha gente que por sus obligaciones profesional y horarios intempestivos, les queda muy difícil ir a un gimnasio con la regularidad requerida, por lo que realizan todo el plan de ejercicios en la intimidad del hogar.

Para que les saques todo el partido posible a esas horas de ejercicio en casa y para que te sientas como si estuvieras en el mejor gimnasio del mundo, te recomiendo que tengas un pequeño equipamiento a la mano. Algo tan simple como:

✔ Colchoneta: Las hay muy económicas, pero te recomiendo que inviertas un poco más y compres una de calidad, de un material de tacto entre silicona y espuma.

✔ Mancuernas o Pesas: Si eres chico puedes comprarlas de hasta 10 kilogramos y si eres chica, de hasta 5 kilos. Con el tiempo irás necesitando más, pero para empezar ya está bien.

✔ Arcos de Suelo: Son ideales para hacer flexiones en el suelo sin que sufran tus muñecas y también para algunos ejercicios abdominales.

✔ Fitball: Se trata de una esfera de goma de gran toma que va perfecta para hacer abdominales sobre ella y para utilizarla como banco en el trabajo con pesas, pues al ser elástica impide las sobrecargas de los discos intervertebrales. Las hay de varios tamaños: si mides más de 1,75 metros te comiendo la e 65 centímetros, y si mides menos, la de 55 es perfecta.

✔ Banco: Si compras uno, mejor que sea con respalda reclinable, pues multiplicarás por tres su versatilidad y usabilidad.

✔ Barra de Dominadas: Es una barra que se instala en un pasillo estrecho de la casa o en el marco de una puerta. No requiere ningún tipo de obra, pues se coloca y se quita con facilidad y, si lo haces bien, no deja rastro alguno. Es perfecta para hacer dominadas, y con ellas trabajarás prácticamente toda la musculatura de tu tren superior.

No hace falta que compres todos estos materiales de inmediato. A medida que vayas entrenando y viendo qué ejercicios se adaptan mejor a tus necesidades o con cuáles disfrutas más ya irás ampliando tu repertorio de instrumentos. ¡Y no se acaba ahí la oferta! Puedes sumar también ruedas de abdominales, cintas de entrenamiento en suspensión, gomas, lastres para tobillos, etc. Pero, lo dicho, no quieras acabarlo todo desde el principio. Con lo que te he puesto por orden de prioridad tienes todo lo que necesitas para empezar y para convertir tu casa en un gimnasio.

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