En la literatura especializada existen casi tantas concepciones de tareas motrices como personas autoras han tratado el tema; generalmente desde la perspectiva del aprendizaje motor. En muchos casos, el concepto aparece ligado al de «habilidad motriz», lo cual no es pertinente desde la perspectiva didáctica.

En efecto, una habilidad motriz es la abstracción del movimiento a sus efectos observables (salto, carrera, giro, lanzamiento de un móvil, etc.), por lo que es un concepto factual: un hecho observable en cualquier situación, sea ésta educativa, pero también profesional, de la vida cotidiana, de la actividad deportiva, etc.

Por otro lado, la tarea motriz es la concentración de la secuencia de operaciones que constituyen uno de los posibles componentes de cada una de las tareas didácticas que se propone a las personas alumnas en situación de enseñanza. Lo que quiere decir que es un concepto práxico. Una tarea motriz, por tanto, es lo que se suele denominar «ejercicio» en la pedagogía del modelo.

La confusión proviene probablemente del hecho de que, en último extremo, las operaciones (tareas motrices) que configuran una tarea didáctica son reducibles a movimientos observables (habilidades motrices).

CARACTERIZACIÓN DE LAS TAREAS MOTRICES

Tres rasgos caracterizan didácticamente una tarea motriz:

– Finalidad. Una tarea motriz es planteada por la persona profesora con una intencionalidad que trasciende la simple práctica de la persona alumna, como un medio de alcanzar un objetivo didáctico (mejorar la condición motriz, la condición física, la técnica…).

– Obligatoriedad. Al margen de su mayor o menor atractivo intrínseco para la persona alumna, la práctica de una tarea motriz es obligatoria para ésta, con independencia de la relación institucional que las una (clase obligatoria de educación física, sesiones voluntarias de gimnasia de mantenimiento, etc.).

– Organización. La tarea motriz es presentada por la profesora y practicada por la alumna con un orden metodológico y con ayuda de unos recursos estructurados (horario, material, instalación…).

DISEÑO DE LAS TAREAS

Las tareas motrices o ejercicios que componen una sesión de educación física pueden presentarse de dos formas bien diferenciadas.

– Explicando globalmente el ejercicio, sin distinguir partes o secuencias; haciéndolo practicar de la misma manera global a las personas alumnas. A éste se le conoce como diseño global.

– Dividiendo un ejercicio en las partes o secuencias consideradas más significativas; y haciendo practicar a las alumnas cada parte por separado antes de abordar la práctica del ejercicio global. A éste se le conoce como diseño analítico.

Entre ambos métodos extremos tendríamos posibilidades de análisis progresivo:

– Método global puro
– Método global con polarización de la atención
– Métodos global con modificación de la situación real
– Método analítico progresivo
– Método analítico secuencial
– Métodos analítico puro
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