Inicia el primer mes de este nuevo año y se terminan las vacaciones navideñas. En enero renace la intención de empezar nuestra dieta y nuestro entrenamiento para poder perder esos «kilitos» que ganamos en diciembre a punta de natilla y buñuelo.

Como muy seguramente aprovechaste estas semanas de descanso para comer de todo y no limitarte a la hora de darle gusto a tu estomago, ha llegado el momento de volver a sintonizar la emisora fitness y retomar esos hábitos alimenticios que tanto bien le hacen a tu vida.

Para ayudarte con ello, quiero compartir contigo las palabras de la española Eva María Bautista, nutricionista de Blua de Sanitas, quien nos brinda algunos consejos para comenzar el año 2019 comiendo saludable. La experta nos da las pautas necesarias para iniciar nuestra dieta con pie derecho.

Recomendaciones

– Continuar con la pauta saludable habitual sin hacer restricciones estrictas ni ayunos prolongados o compensaciones con ingestas de un solo alimento o bebida.

– Planificar la dieta con anterioridad por dos motivos: porque nos ayuda a mantener hábitos saludables y porque la improvisación aumenta el riesgo de comer de forma menos sana.

– Seguir bebiendo agua a demanda de nuestra sed.

– Mantener horarios regulares de nuestras comidas.

– Aumentar el consumo de verduras, hortalizas, frutas y legumbres.

– Evitar el consumo excesivo de carnes rojas y de alimentos con azúcar y grasas refinadas añadidas.

– Comprar más en los mercados y menos en los supermercados.

Alimentos y hábitos

Bautista agrega entre sus consejos que otros alimentos que hay que restringir, ya que suponen un riesgo para nuestra salud, son el alcohol, los refrescos y los zumos, pescados ultraprocesados, bollerías, galletas, snacks o precocinados.

Por el contrario, los alimentos que hay que tomar en mayor medida o incorporar en la dieta son los frutos secos y las semillas, ya que su consumo se asocia a la prevención de enfermedades, como ciertos tipos de cáncer.

No solo la alimentación es importante para llevar una alimentación equilibrada. Según Eva, también pueden acompañarla, además de la ingesta de agua, la práctica de ejercicio físico de manera regular y el mantenimiento de un buen estado emocional.

No a las dietas estrictas

Después de terminar la Navidad, no es recomendable realizar una dieta estricta por varias razones. La nutricionista española cierra su lista de consejos con las siguientes explicaciones:

– Puede alterar nuestra conducta alimentaria y generar más ansiedad antes los alimentos que nos hemos prohibido.

– El organismo, además, puede generar unos mecanismos de adaptación para recuperar lo perdido, como aumentar la sensación de hambre y con ello, en definitiva, la ingesta, creando un balance que genere mayor acumulación de grasas en nuestro organismo.

– Pérdida, principalmente de agua, fácilmente recuperable cuando se vuelva a los hábitos anteriores.

Para evitar situaciones similares, lo recomendable es educar nuestra conducta alimentaria, que podamos modificar hábitos de forma definitiva y mantener nuestra salud con la comida.

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