Tener una mala postura puede producir diferentes dolores. Sin embargo, algunos expertos de la salud lo ponen en duda. Frecuentemente plantean la muy pertinente pregunta de porqué es que muchos casos de postura defectuosa se presentan sin síntomas de dolor. También preguntan porqué aparentemente los defectos posturales leves producen un aumento de los síntomas de tirantez mecánica y muscular.

La respuesta a estas dos preguntas depende de la constancia del defecto. Una postura puede parecer muy defectuosa y sin embargo el individuo puede ser muy flexible pudiendo cambiar la posición del cuerpo rápidamente. Una postura puede parecer buena y sin embargo la rigidez y tensión existentes pueden así limitar la movilidad, con lo que la posición no puede ser cambiada fácilmente.

La disminución de la movilidad, que no es aparente como una mala alineación, pero que se observa sólo en pruebas de flexibilidad, puede ser el defecto más significativo.

El concepto de que los efectos acumulativos de las pequeñas tensiones constantes o repetidas a través de un largo período de tiempo pueden llevar a los mismos problemas que una tensión súbita severa es básico para la comprensión de los dolores en la mecánica corporal defectuosa.

Los casos de dolor postural son extremadamente variables en la forma del inicio, en la severidad de los síntomas y en la naturaleza de los fallos mecánicos asociados. Hay casos en los que sólo aparecen síntomas agudos, generalmente como resultado de ciertas tensiones inusuales o lesiones y en los que no existen fallos mecánicos corporales predisponentes.

Algunos casos tienen un inicio agudo y desarrollan síntomas con dolores crónicos. Algunos presentan síntomas crónicos que más tarde se hacen agudos; otros permanecen crónicos.

SÍNTOMAS DIFERENTES A LOS DOLORES

Los síntomas asociados a un inicio agudo son frecuentemente extensos y la presencia de dolor severo hace imposible realizar un detallado análisis de los fallos mecánicos. Sólo después de que los síntomas agudos hayan remitido se pueden hacer las pruebas para los fallos subyacentes y establecer el equilibrio muscular e instaurar las medidas terapéuticas específicas.

Desde un punto de vista mecánico, los defectos de la alineación y movilidad crean dos tipos de problemas: comprensión indebida en las superficies articulares de los huesos y tensión indebida sobre los huesos, ligamentos o músculos.

Eventualmente pueden ocurrir dos tipos de cambios óseos. La comprensión indebida puede producir un «desgaste» de la superficie articular; mientras que la tracción indebida puede producir un incremento del crecimiento óseo en el punto de unión. Es un defecto de la alineación cuando la desviación es persistente o severa. Es un defecto de movilidad cuando el movimiento está limitado o es excesivo.

El defecto persistente de la alineación produce una comprensión indebida en los lugares de las superficies articulares que soportan la constante o repetida tensión. La capacidad para tolerar tensiones ordinarias disminuye a medida que aumenta el grado o duración del defecto.

Si la desviación postural excede el límite de movilidad permitido por las superficies articulares, es a la vez un defecto; tanto si es momentáneo como persistente. Cuando ocurre tal defecto, generalmente es responsable de un ataque de dolores agudos.

Una desviación anormal generalmente se clasifica como deslizamiento, subluxación, luxación o dislocación. Estos términos, aunque correctamente aplicados a algunos defectos de la alineación, están frecuentemente mal utilizados.

Cuando el movimiento de las articulaciones es normal, el uso y el desgaste de las superficies articulares tiende a distribuirse. Cuando la limitación del movimiento mantiene al cuerpo en mala postura, el dolor será constante tanto si el individuo está quieto como en movimiento.

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