El mundo del deporte está lleno de historias inspiradoras, en su mayoría, protagonizadas por personajes que nos han enseñado que no hay nada imposible, y que las únicas limitaciones que existen están en nuestras mentes. Una de esas historias que vale la pena destacar es la de Alex Roca, el atleta español que ha estado en varias competencias, pese a que tiene parálisis cerebral y un 76% de discapacidad física.

Alex Roca Campillo, nació en Barcelona, España, en 1991. A los 6 meses de vida sufrió una encefalitis viral herpética (herpes cerebral) que le provocó una parálisis cerebral con un 76% de discapacidad física, que le afecta en la parte izquierda del cuerpo, en la cual tiene una movilidad reducida, y que lo obliga a comunicarse a través de la lengua de los signos.

«Cuando tenía seis meses, los médicos les dijeron a mis padres que su hijo se iba a morir o se iba a quedar en estado vegetativo. No daban un duro por mí, les dijeron incluso que era mucho mejor que muriera», recuerda Alex.

Lo que no sabían los doctores es que él no se iba a dar por vencido tan fácilmente, que lucharía por su vida y que terminaría ganando la pelea. Eso sí, Roca es consciente de lo mucho que le ayudó el avance de la medicina y de la tecnología.

«En el hospital decían que yo era un milagro, la joya de la parálisis cerebral. Si hubiese nacido seis años antes me habría muerto, porque no existía el tratamiento por vía intravenosas que me administraron», explica al respecto.

LA INFANCIA DE ALEX ROCA

Su infancia transcurrió entre dos mundos. El de su familia y el colegio, donde era uno más; y el de la calle, donde todo el mundo le miraba y él no entendía el porqué. «Había gente que me señalaba y decía: Pobrecito, ¡qué pena!», recuerda sobre aquella difícil etapa de su vida.

Pese al murmullo de la gente, fue bien rodeado por su entorno. Su familia siempre le animaba a probar. Si quería nadar, lo ayudaban a que nadara; si quería montar bicicleta, le enseñaban a montar bicicleta. Siempre le dejaban intentarlo. Y así creció, convirtiendo todos aquellos Noes que escuchaba, en Síes.

Esa filosofía de vida no solamente le permitió llevar una vida normal, sino que también, hacerse un lugar en el mundo del deporte. Lo intentó con el fútbol, pero no tenía mucha estabilidad para andar y lo tumbaban fácilmente; para el tenis, no era muy bueno; y el esquí, le daba mucho frío y no le gustaba.

Lo que sí le encantaba era ver a su hermano competir en triatlones, pero no se animaba mucho a hacerlo porque no sabía nadar y no podía andar solo en bicicleta porque no tenía estabilidad. Sin embargo, un día se planteó, ¿por qué no hacerlo de forma diferente? Consiguió un traje de neopreno, una máscara para no tragarse el agua (ya que le es difícil mantener la boca cerrada) y una bicicleta de 3 ruedas. Y en el 2016 superó su primer gran desafío deportivo: un triatlón Súper Sprint en Barcelona.

«No tengo palabras para describir lo que sentí, porque desde pequeño me decía todo el mundo que no podría andar, que no podría estudiar, tener carnet de coche, pareja e incluso los médicos me decían que quizás moriría o quedaría en estado vegetativo. Así que, cuando crucé aquella meta, sentí allí mismo toda la rabia. Por eso, les dedico este triunfo, el logro de haber corrido durante 21 kilómetros, a todos aquellos que a mí me habían dicho que no», dijo en una entrevista al final de la competencia.

EL MEJOR TRIATLETA DEL MUNDO

El atleta español no se conformó con intentarlo una vez y lograrlo, así que fue por más. El domingo 6 de febrero de 2022, corrió la Media Maratón de Miami. Fue la tercera vez que se enfrentó a 21 kilómetros. En la última, rebajó 39 minutos su récord personal anterior. Ha terminado también cinco triatlones y ha participado en dos Titan Desert, la carrera en bicicleta más extrema por el desierto. La primera, en 2018, la abandonó en la tercera etapa por deshidratación. La segunda, en 2019, la acabó. Por lo que se convirtió en la primera persona con parálisis cerebral en lograrlo.

«El deporte para mí es una forma de expresión, una forma de vivir. Además, Yo me comunico a través de la lengua de los signos y hay mucha gente que no lo entiende. Pero es que el deporte es comunicación, es inclusión, es constancia, es esfuerzo, es resiliencia, todos los valores que yo quiero ofrecer a mi entorno y, sobre todo, para vivir mi vida. Los retos que realizo me sirven para enseñar al mundo que toda persona si tiene un cuerpo es un atleta, todos si queremos podemos intentarlo. No significa que tenga que ganar, no significa que tenga que lograrlo, pero que nunca te quedes con la frase: ‘¿Y si lo hubiera intentado?», reconoce Alex Roca sobre su amor por el deporte.



Documental 700KM BICI - Barcelona Madrid Antorcha Olímpica | Valentí Sanjuan y Àlex Roca


Para conseguir todo esto han sido claves dos cosas: el apoyo de su familia y el legado de sus ídolos. Su mayor referente durante años fue Ronaldinho Gaúcho, pero ahora es Rafael Nadal. Su sueño es conocerle algún día, aunque recuerda que a veces la inspiración que necesitamos está más cerca de lo que pensamos.

LA INSPIRACIÓN DE ALEX ROCA

«Mi abuelo es el ídolo más perfecto y admirable. Me enseñó a andar, me enseñó a conducir, me dio su coche para que fuera mi primer coche… Cuando le voy a ver es mi fuerza. Uno de mis sueños es que él pudiera ver mi boda y me encantaría que él pudiera ver uno de mis hijos. Tiempo atrás pensaba que no podría ser un buen padre porque pensaba que quizás mi hijo tenía que ayudarme a mí y yo no podría ayudarle a él. Pero creo que es mentira porque creo que puedo ayudarle. Además, le puedo ofrecer unos valores gigantes porque la vida me los ha enseñado», expresa al respecto.

En el 2021, con 30 años, Alex Roca corrió 750 kilómetros en total. Una cifra impensada para alguien que tiene dos cirugías en el pie, y que tiene que usar un calzado y plantillas especiales para optimizar su esfuerzo al máximo y evitar lesiones.

«¿Pensáis que este pie puede correr carreras de 5 km? Yo pensaba que no. ¿De 10? Tampoco. ¿Y de 21? Me hicieron un estudio hace 3 años y me dijeron que era casi imposible que este pie corriera 21 km. Los médicos y los fisioterapeutas me decían que si lo intentaba me rompería. Pero yo soy un motivado, mi cabeza está muy loca a veces», recalca el catalán.

La historia de Alex ha cautivado al planeta entero. Razón por la que varios de los principales diarios del mundo lo han entrevistado. Él los atiende a todos, pero siempre al lado de su amada, Mari Carmen. Ella es su novia y su voz, la que hace de intérprete de la lengua de signos durante las entrevistas.

SU OTRA MITAD

Decidió aprenderla tras conocerle en una charla hace cinco años. Desde hace tres viven juntos. Y se casarán en julio de este año. Las miradas cómplices y las risas son una constante mientras hablan con los medios. Han creado su propia burbuja, pero reconocen que sigue habiendo prejuicios en la sociedad.

«Cuando vamos a hoteles, nos ponen camas separadas o hacen comentarios como si fuésemos hermanos o primos. No se plantean que seamos pareja. Poco a poco iremos demostrando al mundo que la discapacidad es parte de todos porque nadie hace todas las cosas bien», dice Alex.

Mari Carmen, que tiene 24 años y es estudiante universitaria de educación y trabajo social, conoció a Alex Roca en una de sus charlas motivacionales y esa misma noche le escribió por las redes sociales.



Álex Roca: “Los médicos me dieron dos opciones morir o quedarme en silla de ruedas”


Eso sí, no es la única que ha quedado encantada con su espectacular manera de ver la vida. La realidad es que Alex se ha convertido en la inspiración de muchas personas. Cuenta con más de 125.000 seguidores en Instagram, es imagen de Nike, es embajador de la Fundación FC Barcelona y ha vendido más de 10.000 ejemplares de su libro: «El límite te lo pones tú».

«Yo no me consideraré nunca un ejemplo en nada, pero creo que, si día a día vas luchando y poniendo tu granito de arena en tu montaña, al final puedes crear un Everest. Mis límites, de momento, no los he visto aún, pero siempre me los pongo realistas. La vida es un regalo y tenemos que exprimirla al máximo. Ojalá no existieran momentos malos, pero cuando bajas al fondo del pozo es cuando aprendes y valoras lo que tienes», asegura sobre esta otra faceta de su vida.

Cada frase de Alex Roca es una lección, una invitación para beberse la vida a sorbos. Por eso, no hay mejor manera de terminar su increíble historia que con otra de sus reflexiones:

«Con 6 meses tuve un herpes en el cerebro y los médicos dijeron que podía morir o quedar en estado vegetativo, y aquí estoy, intentando demostrar al mundo que es importante soñar a lo grande, porque donde hay un sueño hay un camino que trazar. Intento, a través de mis retos deportivos, romper los prejuicios, cambiar las mentes de la sociedad y demostrar que el límite te lo pones tú», dice el mejor triatleta del mundo.

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