Alimentarse bien es tan sencillo como saber que una misma cantidad de kilocalorías diarias puede provocar que ganes peso o que lo pierdas en función de cómo las hayas distribuido. Esto, aunque parezca un despropósito desde el punto de vista matemático (el orden de los factores no altera el producto) es una realidad fisiológica con la que los que nos dedicamos a esto encontramos a diario y a cualquier hora.

Si durante el día, a causa de una intensa jornada, no comes nada o muy poco y desplazas las ingestas a las últimas horas del día consumiendo la mayor parte kilocalorías en una o dos comidas, tu cuerpo va a almacenar gran parte de esa energía en forma de grasa. Por el contrario, si esa misma cantidad de kilocalorías las reparte de modo adecuado en cinco comidas, desplazando las más fuertes a primeras horas del día, lo más probable es que pierdas peso. Te comparto a continuación algunas de las causas de que ello sea así.

✔ Las kilocalorías ingeridas a primeras horas son eliminadas por el trabajo físico y mental realizado durante el día. En cambio, las de la última hora, no.

✔ Si haces comidas de mucho volumen provocas que tu cuerpo se vea desbordado de energía en momentos concretos, almacenando la que le sobra en forma de grasa. Si, por el contrario, diversificas en cinco tomas esa cantidad de alimentos, ninguna de ellas será lo bastante grande como para que sobre energía para almacenar.

✔ Alimentarse bien por las mañanas provoca un aumento de tu metabolismo, así como provoca que tengas más energía durante el horario diurno, por lo que serás más activo. Por el contrario, las digestiones pesadas provocan sedentarismo.

✔ Con el arranque de cada digestión se quema una parte importante de kilocalorías, por eso quemas más si haces cinco digestiones que si haces dos o tres.

✔ Alimentarse bien durante el día provoca que llegues con menos hambre a la última hora de la jornada, y evitarás así los atracones nocturnos, que son los más inadecuados.

De lo que se trata, pues, es de trabajar la reorganización de las ingestas, para que éstas te aporten el combustible que necesites cuando lo necesites y no en la hora equivocada. Para lograrlo, lo primero que tienes que hacer es desayunar consistentemente. Si eres de los que se levante sin hambre porque suelen cenar en demasía, debes cambiar esa dinámica. Un desayuno fuerte hará que poco a poco vaya disminuyendo tu apetito nocturno. Y quítate esa idea de la cabeza de que un buen desayuno te roba tiempo. En realidad no te llevará más de 10 minutos. Eso sí, 10 minutos que se convierten en cruciales, pues en ellos es que se sustenta tu nueva dieta.

🍔 Reparto Ideal de Kilocalorías

✔ Desayuno: 20% de kilocalorías

✔ Media Mañana: 15% de kilocalorías

✔ Almuerzo: 30% de kilocalorías

✔ Media Tarde: 15% de kilocalorías

✔ Comida: 20% de kilocalorías.