Sin olvidarnos del principio de la individualización y de que en el entrenamiento de la fuerza, al igual que en la medicina, uno más uno no es igual a dos, existen algunos parámetros genéricos que resultan ser el común denominador en las diferentes rutinas que cada persona pueda tener. En otras palabras, hay un sinnúmero de ejercicios que obligatoriamente deben estar incluidos en tu plan de entrenamiento sin importar cuáles sean tus objetivos.

Basados en esa especie de teoría, en esta oportunidad te quiero hablar de la famosa «Lagartija», también conocida como la flexión de brazos, que se ha mantenido como uno de los ejercicios más importante en el mundo de la fuerza. Su ejecución básica todos la conocemos, pero la idea es que le implementes una variante que te permitirá marcar y fortalecer tus abdominales, según indica el director de fitness de la revista Men’s Health, BJ Gaddour, Especialista Certificado en Acondicionamiento y Fortalecimiento Físico.

Al hacer las lagartijas en un soporte de barras paralelas, puedes incrementar el rango de movimiento, lo que provoca una mayor activación muscular. Además, este soporte te brinda un agarre neutro lo que coloca a tus hombros en una posición más fuerte y estable que en una lagartija normal. Si no tienes unas barras paralelas, puedes colocar unas mancuernas en un cajón o step para tener un efecto similar. Si no tienes el step o el cajón, utiliza mancuernas de gran peso para tener el rango de movimiento necesario.

Incluye este ejercicio en un circuito en el que normalmente harías lagartijas y haz series de todas las repeticiones que puedas. Cuando estés listo para incrementar el desafío, haz una pausa de cinco segundos en la parte baja y en la parte alta del ejercicio. Baja controladamente manteniendo los antebrazos verticales. Al llegar hasta abajo haz una pausa y sube nuevamente. Sin embargo, al llegar a la posición inicial, arquea un poco la parte alta de tu espalda para trabajar el músculo serrano anterior.

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