El papel de estos métodos es muy importante en la enseñanza de la técnica deportiva. Ello se explica por las amplias posibilidades de las percepciones visuales. También por el hecho de que las mismas ofrecen una reproducción más objetiva en la conciencia de los estudiantes y crean mejores representaciones motoras.

Gracias a las percepciones visuales, el estudiante puede abarcar con una mirada el cuadro completo de una técnica deportiva. Además, ver determinados movimientos, su dirección, velocidad y amplitud y obtener impresiones sobre las dificultades para realizar los ejercicios.

Para enseñar la técnica y sus diferentes elementos se aplican ampliamente películas, dibujos, diapositivas, maquetas, etcétera. Pero, entre los métodos más garantizados, el principal es el que muestra el movimiento; lo que hace el profesor o un alumno aventajado.

Naturalmente, la muestra puede ser realizada a través de películas donde se vea la técnica depurada de los grandes maestros del deporte. La muestra debe ser, primeramente, realizada de conjunto; después, por detalles; y, por último, de nuevo en su conjunto.

En la creación de las representaciones motoras el papel fundamental está a cargo de la muestra de la técnica deportiva en su conjunto. Claro que es deseable que la técnica demostrada, así como la enseñanza de alguno de sus elementos, sea ejemplificada, tanto en cuanto a su forma como al carácter de su movimiento con la fuerza, la rapidez, la amplitud y la libertad de movimientos exigidas.

Es muy útil observar con este objetivo a los mejores deportistas durante las competencias. Hace falta que el estudiante, al observar la técnica demostrada, la realice mentalmente.

MÉTODOS DE OBSERVACIÓN DE LA TÉCNICA

Durante la observación de una muestra, primeramente, es necesario prestar atención al sentido de la acción. El alumno debe verla como la solución de determinada tarea, sin entrar en detalles, a fin de crear una representación de la actividad en su conjunto, de su estructura fundamental, de la rapidez y el ritmo de su realización.

Una vez confeccionada una tal representación hay que pasar a un conocimiento más profundo de la acción. Para ello, extraemos de la esfera de nuestra atención la técnica en su conjunto y nos concentramos en las observaciones hechas por el profesor sobre los detalles o parte de la acción.

Posteriormente, la observación se hace más detallada y la atención se fija en las finezas de la técnica. Para componer una correcta representación motora sobre los detalles de la técnica deportiva, el maestro muestra con frecuencia algunas de sus partes, sus elementos, etcétera. Entonces hace falta mostrar la técnica a «cámara lenta», en el caso de que sea posible.

La muestra lenta de los elementos y partes de la técnica se utiliza ampliamente, en la mayoría de los deportes. Sin embargo, constituyen sólo medidas explicativas temporales que ayudan a comprender mejor y más rápidamente los movimientos.

En el proceso de la enseñanza muchas veces hay que trasladar la atención del alumno a la realización total del ejercicio, después a los detalles y de nuevo al conjunto.

La técnica mostrada debe ser observada a una distancia de 10 a 15 metros, para abarcar con una mirada todo el cuadro de los movimientos, en especial cuando se trata de movimientos rápidos. Naturalmente, en dependencia del deporte y de las tareas de enseñanza, la distancia óptima a la cual deben realizarse las observaciones cambia.

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