El principio de individualización es el más importante del entrenamiento deportivo. Es necesario observar la correspondencia entre las fuerzas y posibilidades del organismo del deportista y las exigencias que se le formulan. Lo excesivo de las cargas de entrenamiento y competencias pueden provocarle problemas de salud.

Este principio exige que los objetivos y tareas se seleccionen teniendo en cuenta las características particulares del deportista. Es decir, en correspondencia con el sexo y la edad, el nivel de sus posibilidades funcionales, de su preparación y estado de salud.

La realización del principio de individualización es posible sólo en condiciones de un constante estudio del deportista. Es necesario un control médico y pedagógico regular, una permanente comparación de sus posibilidades físicas y psíquicas con las cargas del entrenamiento y la respuesta del organismo a ellas. Sólo ese análisis permite determinar los aspectos fuertes y débiles de su preparación.

Hace falta conocer también conocer las condiciones de vida del alumno, su trabajo, estudio, descanso; observar los intereses y aspiraciones del deportista y comprender su psiquis.

La base fundamental para realizar este principio es la confección de planes individuales de entrenamiento (mensuales, anuales y perspectivos para varios años venideros). En las sesiones de grupo, la parte inicial y la parte final pueden realizarse siguiendo planes generales; la fase central se debe llevar a cabo según planes individuales.

Es muy importante la participación del deportista en la realización de este principio. De correspondencia con el principio de lo consciente, el atleta deberá estudiarse a sí mismo, conocer bien sus particularidades y posibilidades, tomarlas en cuenta durante la confección y realización del entrenamiento.

IMPORTANCIA DEL PRINCIPIO DE INDIVIDUALIZACIÓN

En relación con el entrenamiento individualizado, tiene gran interés la cuestión de las capacidades naturales para el deporte, el problema del talento deportivo. Existe la opinión de que es imposible alcanzar importantes éxitos sin talento.

Pero esto no excluye la posibilidad de que una elevada maestría pueda ser alcanzada por millones de jóvenes deportistas. Se trata de casi todo el mundo tiene talento deportivo, por lo que se puede obtener considerables éxitos en el deporte cuando se selecciona aquella modalidad donde, cada cual puede desplegar su talento natural con brillantez.

La selección de la especialización, en relación con las cualidades naturales del joven atleta, con sus particularidades individuales, es el camino más perspectivo. Pero la gran mayoría de estas cualidades están por descubrir en los jóvenes y apenas tienen oportunidad de desplegarse.

La determinación de la inclinación deportiva es más fácil, cuando se prueban las fuerzas de un joven en distintos deportes y se estudian los resultados de diferentes ejercicios provenientes de las sesiones de educación física en las escuelas. Una simple comparación de los resultados permite emitir conclusiones.

Sin embargo, hay que señalar que la prueba de las fuerzas de una persona en varios deportes es el mejor procedimiento, sólo a condiciones de que el deportista se entrene en ellos durante algún tiempo. No se puede hacer una buena selección de una especialidad deportiva sin conocer su técnica y estudiarla.

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