Para tener un abdomen plano o marcado es necesario implementar diferentes estilos de ejercicios en tu entrenamiento. Uno que no puede faltar son los hipopresivos, que cada vez son más comunes.

Se trata de una serie de ejercicios posturales que no aumentan la presión intraabdominal o que la disminuyen, provocando a corto, medio y largo plazo efectos positivos para la salud a nivel postural, respiratorio, vascular, metabólico y sexual.

El español Alejandro Moreno, licenciado en Ciencias de la Actividad Física y del Deporte, formador nacional de Hypopressive RSF y entrenador personal en T-Center, explica las claves y los frutos de este método de entrenamiento que te ayudará a cumplir tus objetivos.

Beneficios de los ejercicios hipopresivos

«Sirve como prevención de hernias discales, inguinales, umbilicales, etc., y es especialmente importante en la mujer para evitar el descenso de los órganos pelvianos y la incontinencia urinaria.

Lo que buscamos en el método de entrenamiento Hypopressive RSF (siglas inglesas que corresponden a reprogramación sistémica funcional) es la prevención de lesiones y la mejora de la salud y la condición física.

Como profesionales de la actividad física y del deporte no tratamos patologías, sino que ayudamos a corregir debilidades y patrones de movimiento incorrectos y eso normalmente va asociado a la reducción de dolores y molestias», explica el experto.

¿Cómo se hacen?

Según el entrenador de T-Center, las pautas son tres: autoelongación de la columna vertebral, activación del músculo serrato mayor (decoaptación escapular) y anteposición del eje (adelantamiento del centro de gravedad).

1. Autoelongación es intentar crecer lo máximo posible, hacer que tu columna se estire. Normalmente, cuando le pides a alguien una autoelongación máxima suele elevar la frente, y esto sería incorrecto. Debería crecer desde la coronilla, dejando el mentón hacia dentro.

2. La decoaptación del hombro significa contraer el músculo serrato mayor, que va desde el borde interno de la escápula hasta las nueve primeras costillas. La forma que utilizamos para contraerlo es intentar separar las escápulas de la columna vertebral.

3. Buscamos la anteposición del eje. Esto es, intentar adelantar tu centro de gravedad. Cuando estás de pie, tu centro de gravedad debe caer entre los pies. En el caso de los hipopresivos tienes que llevarlo hacia las puntas (estilo Michael Jackson), pero sin levantar los talones del suelo.

«Cuando estas pautas están bien realizadas, utilizamos una apnea espiratoria para potenciar los efectos, pero esa apnea no sirve de nada si la postura es la incorrecta. Por lo que siempre aconsejo trabajarlos con un especialista formado en Hypopressive RSF, ya que no es una técnica que se pueda aprender viendo vídeos por internet», expone finalmente Alejandro.

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