La mayoría de las personas que hacen dieta tienen un objetivo simple: perder peso como sea posible, en el menor tiempo posible. Por eso el «Ayuno Intermitente» es una de las más famosas que existe.

Antes de hablar de ella, déjame recordarte que en el mundo del entrenamiento los milagros no existen. Nada se consigue de la noche a la mañana. Todo resultado requiere de un proceso con disciplina y constancia.

Es cierto que se puede perder peso en un par de días, pero no es nada saludable. Los atajos nunca son buenos. Por eso perder grasa o adelgazar es más importante que bajar de peso. Aunque parezca lo mismo, no lo es. A continuación hablaremos sobre este polémico método que tiene en alerta a los expertos en nutrición.

¿Cómo se hace el Ayuno Intermitente?

El ayuno intermitente o esporádico consiste en establecer intervalos de tiempo más específicos para las comidas y entre 12 y 16 horas de ayuno al día. Las fórmulas más habituales son las de periodicidad diaria (al menos 12 horas de ayuno, siendo la más conocida la pauta «16/8»).

Sin embargo, existen otras como la semanal (generalmente un día o dos a la semana de ayuno, seguidos o no). Dentro de esta segunda opción, la más popular es la llamada «dieta 5:2», que propugna comer normal cinco días a la semana y una reducción severa de la ingesta (sobre el 75%) los dos siguientes.

El ayuno con periodicidad mensual (ayunar un par de días seguidos cada mes) se practica en menor medida.

HORAS Y ALIMENTOS RECOMENDADOS
Según describe la endocrinóloga Ana Zugasti, uno de los más métodos más comunes de ayuno intermitente, conocido como 16/8, es una metodología nutricional que consiste en ayunar durante 16 horas (que suelen incluir las 8 horas de sueño), permitiendo la ingesta durante las 8 horas siguientes. La «ventana» de alimentación más común es desde las 10 de la mañana hasta las 6 de la tarde.

En cuanto a la cantidad de la ingesta, la experta asegura que habitualmente no hay normas estrictas de lo que se puede comer en las horas permitidas. Se asume que con el período de ayuno se disminuye la ingesta habitual en 300 o 500 kilocalorías al día.

El tipo de alimentos que se recomiendan son aquellos frescos, de temporada y preferiblemente cocinados en casa. La base son las verduras y frutas, añadiendo el resto de alimentos vegetales, legumbres, semillas, frutos secos naturales, alimentos integrales (donde la composición y el etiquetado indique que provienen de cereales integrales) y alimentos de origen animal como huevos, lácteos, pescado, mariscos y carne.

¿Ayunar es bueno o malo para la salud?

«Teniendo en cuenta los resultados de estudios científicos publicados hasta el momento parece probable que el ayuno intermitente pueda ser tan efectivo y seguro como una dieta de restricción calórica equivalente. Es decir, que puede ser una opción útil, pero solo para algunas personas», expone la especialista en Endocrinología y Nutrición.

Zugasti agrega que, el ayuno intermitente podría aumentar la sensibilidad a la insulina o ser útil en hipertensión arterial. También sirve para controlar la sensación de apetito y algunos estudios apuntan a que podría jugar un papel importante en el retraso del envejecimiento.

Pero, como casi todo en la vida, tiene unos efectos secundarios nocivos para la salud. Los dolores de cabeza, los mareos, las dificultades para mantener la concentración, la alteración de otras enfermedades o de la absorción de medicamentos, son algunos de los problemas más frecuentes.

Asimismo, se pueden presentar déficit de nutrientes en función del tiempo de ayuno y la composición de la dieta que se consuma en las horas permitidas. Si no se realiza bajo supervisión puede haber carencias nutricionales, sobre todo de vitaminas y minerales.

Por ultimo, Ana advierte que dejar de comer no educa para aprender a hacerlo y mantener una dieta saludable. Además, en algunas personas vulnerables podría desencadenar un trastorno de conducta alimentaria.

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