Uno de los principales representantes del fitness es Henry William Dalgliesh Cavill. El reconocido actor británico se ha sumergido en el mundo del entrenamiento y se ha convertido en la inspiración de millones de personas.

A sus 37 años mantiene una figura envidiable para cualquier persona de su edad. Él se ha preocupado siempre por mostrar una imagen que enloquece a las mujeres y que motiva a los hombres. Lo mejor de todo es que no tiene problema en revelar lo que hace para tener un cuerpo de superhéroe.

Recientemente, Henry le reveló a la revista Men’s Health los detalles de la rutina que le permitieron personificar a Clark Kent. Cavill, quien también utiliza las redes sociales para compartir secretos de su entrenamiento, le contó al magazine lo que tuvo que hacer para «convertirse» en Superman.

Por supuesto, para transformarse en un héroe, el actor de 1.85 metros de altura comenzó cargando peso. Pero hubo algo más para que usó para desarrollar toda esa musculatura: a Mark Twight, dueño del ‘Gym Jones’ en Salt Lake City.

El secreto de Twight se basa en una rutina de entrenamiento de castigo llamada tubo de escape: un ejercicio de 100 repeticiones que literal, quema tus calorías y te deja exhausto.

El tubo de escape tiene dos principios básicos pero efectivos: ejercicio y recuperación. La parte del ejercicio está diseñada para que te hagan dejar todo en el área de peso libre. El método de recuperación es al momento en que terminas un ejercicio, tomas tranquilamente ocho respiraciones controladas dentro y fuera de tu nariz.

Además, este método también puede mejorar tu rendimiento deportivo, porque ayuda a manejar el estrés de la fatiga extrema. Y si quieres potenciar tus resultados, al final de la recuperación intenta una habilidad deportiva fundamental.

ENTRENAMIENTO DE HENRY CAVILL

Usa esta rutina de Superman al final de tu entrenamiento regular, o como un circuito intenso que puedes hacer casi en cualquier lugar.

Realiza los ejercicios en el orden indicado; se recomienda un kettlebell o una mancuerna de 16 kilogramos (35 libras) para los movimientos que requieren peso. Haz 25 repeticiones de cada ejercicio, usando la técnica de recuperación del tubo de escape entre cada movimiento.

1. SENTADILLA CON DUMBBELL

Párate con los pies al ancho de los hombros. Agarra la pesa con ambas manos y sosténla verticalmente al lado de tu pecho, con los codos apuntando hacia abajo. Mantén tu espalda naturalmente arqueada, empuja tus caderas hacia atrás, doble tus rodillas y baja tu cuerpo lo más que puedas. Sube a la posición inicial y repite.

2. BALANCEO CON KETTLEBELL

Dobla tus caderas y sostén una mancuerna con ambas manos en la longitud del brazo hacia abajo. Muévete ligeramente hacia atrás y coloca la pesa entre tus piernas. Luego aprieta tus glúteos, empuja tus caderas hacia delante con fuerza y mueve el peso a la altura de los hombros. Permite que el impulso mueva el peso. Invierte el movimiento entre tus piernas, y sigue balanceándote.

3. SQUAT THRUST / BURPEE

Párate con los pies al ancho de los hombros, dobla las caderas y las rodillas, y baja hasta colocar tus manos en el suelo. Patea las piernas hacia atrás hasta la posición de flexión de brazos e invierte el movimiento. Si quieres más potencia, salta de la posición en cuclillas en lugar de pararte.

4. JUMPING JACK

Párate con los pies juntos y las manos a los lados. Al mismo tiempo, levanta los brazos por encima de la cabeza y patea rápidamente las piernas hacia los lados. Sin pausas, revertir el movimiento. Eso es una repetición.

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