El sistema nervioso periférico contiene 43 parejas de nervios; 12 parejas de nervios craneales que conectan con el cerebro y 31 parejas de nervios medulares que conectan con la médula espinal. Los nervios espinales abastecen directamente a los músculos esqueléticos.

Para cada nervio espinal, hay neuronas sensoras que penetran en la médula espinal a través de la raíz dorsal, y sus cuerpos celulares están localizados en el ganglio de la raíz dorsal. Las neuronas motoras abandonan la médula a través de la raíz ventral; son el eslabón final en la cadena de control de la actividad muscular, terminando en las uniones neuromusculares.

Funcionalmente, el sistema nervioso periférico tiene dos sistemas principales: el sistema sensor y el sistema motor. Examinemos cada uno brevemente.

SENSOR DEL SISTEMA NERIOVOSO PERIFÉRICO

El sistema sensor de nuestro sistema nervioso periférico lleva información sensora hacia el sistema nervioso central. Las neuronas sensoras (aferentes) tienen su origen en estas áreas como:

– Los vasos sanguíneos y linfáticos.
– Los órganos internos.
– La piel.
– Los órganos de sentidos especiales (gusto, tacto, olfato, oído y vista).
– Los músculos y los tendones
.

Las neuronas sensoras de nuestros SNP finalizan en la médula espinal o en nuestro cerebro, y sin interrupción llevan información al SNC relativa al estado constantemente cambiante del cuerpo. Transmitiendo esta información, estas neuronas permiten que el cerebro perciba lo que sucede en todas las partes del cuerpo y en el ambiente inmediato.

Las neuronas sensoras dentro del SNC llevan las entradas sensoras a áreas apropiadas en las que la información puede procesarse e integrarse con otras informaciones que entran. El sistema sensor recibe información de cinco tipos principales de receptores:

1. Mecanorreceptores, que responden a fuerzas mecánicas tales como la presión, el tacto o el estiramiento.

2. Termorreceptores, que responden a los cambios de temperatura.

3. Nociceptores, que responden al estímulo del dolor.

4. Fotorreceptores, que reaccionan a la radiación electromagnética (luz) para permitir la visión.

5. Quimiorreceptores, que reaccionan a estímulos químicos, tales como los provenientes de los alimentos, olores o cambios en las concentraciones en la sangre de diversas sustancias (oxígeno, dióxido de carbono, glucosa, electrólitos, etcétera).

Varios de estos receptores son importantes en el ejercicio y en el deporte. Consideremos sólo unos pocos. Las terminaciones nerviosas libres detectan el tacto, la presión, el dolor, el calor y el frío. Por lo tanto, funcionan como mecanorreceptores, nocioceptores y termorreceptores. Estas terminaciones nerviosas son importantes para la prevención de las lesiones durante el rendimiento deportivo.

FUNCIONES DEL SISTEMA MOTOR

Las terminaciones nerviosas especiales de los músculos y de las articulaciones son de muchos tipos y tienen muchas funciones, y cada tipo es sensible a estímulos específicos. Éstos son algunos ejemplos importantes:

– Los receptores cinestésicos articulares localizados en nuestras cápsulas articulares son sensibles a los ángulos articulares y a los cambios de ritmo de estos ángulos. Por lo tanto, perciben la posición y cualquier movimiento de nuestras articulaciones.

– Los husos musculares perciben el grado de estiramiento de un músculo.

– Los órganos tendinosos de Golgi detectan la tensión aplicada por un músculo a su tendón, facilitando información sobre la fuerza de la contracción muscular.

Nuestro sistema nervioso central transmite información hacia varias partes de nuestro cuerpo a través del sistema motor, o eferente, de nuestro sistema nervioso periférico. Una vez que nuestro SNC ha procesado la información que recibe del sistema sensor, decide cómo debe responder nuestro cuerpo a esta entrada.

Desde el cerebro y la médula espinal, intrincadas redes de neuronas van hacia todas las partes del cuerpo facilitando instrucciones detalladas a áreas objetivo, para nuestros propósitos, los músculos.

SISTEMA NERVIOSO AUTÓNOMO

El sistema nervioso autónomo, considerado frecuentemente como una parte del sistema motor del SNP, controla las funciones internas involuntarias del cuerpo. Algunas de estas funciones, que son importantes para el deportista, incluyen:

– Frecuencia cardíaca.
– Tensión arterial.
– Distribución de la sangre.
– Respiración
.

El sistema nervioso autónomo tiene dos divisiones principales: el sistema nervioso simpático y el sistema nervioso parasimpático. Estos se originan en diferentes secciones de la médula espinal y en la base del cerebro. Los efectos de los dos sistemas con frecuencia son antagonistas, pero siempre funcionan los dos juntos.

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