El cuerpo humano es una máquina casi perfecta, muy compleja y con cualidades casi innumerables, de las cuales en este momento solamente vamos a hacer referencia a las físicas.

Otro tipo de cualidades que puedes encontrar en un hombre son las biológicas o las fisiológicas. Y aunque todas son muy importantes, son las cualidades físicas las que principalmente deberían importarnos a la hora del entrenamiento.

Cuando hablamos de esta categoría hacemos referencia a aquellas que afectan nuestra capacidad de movimiento. Hay decenas de ellas y si hablas con un fisiólogo te establecerá aún más diversas clasificaciones. En este caso es mejor optar por la más sencilla.

Dicha clasificación se reduce en dos grandes tipos: básicas y secundarias. Antes de especificar cada tipo, recuerda que lo ideal es trabajarlas todas al tiempo y encontrar el equilibrio perfecto en nuestro entrenamiento.

Cualidades Físicas Básicas

– Fuerza: Es la capacidad de generar una tensión o una contracción muscular suficiente para superar una carga externa. Esta a su vez se puede dividir en varios parámetros según ciertas características: absoluta, máxima, resistencia y explosiva o potencia.

– Resistencia: Es la capacidad psicofísica de una persona para soportar la fatiga ante un ejercicio de cierta intensidad y/o duración así como recuperarse luego de este. Esta a su vez se puede dividir en varios parámetros según ciertas características: aeróbica y anaeróbica.

– Flexibilidad: Es la capacidad de realizar movimientos con la máxima amplitud en determinadas articulaciones, depende de la movilidad articular y de la elasticidad muscular (que es la capacidad de un musculo de estirarse y luego recuperar su posición inicial). Esta a su vez se puede dividir en varios parámetros según ciertas características: estática, dinámica, activa y pasiva.

– Velocidad: Es la capacidad de realizar acciones motrices en el mínimo tiempo posible, y requiere un buen desarrollo de la fuerza explosiva. Esta a su vez se puede dividir en varios parámetros según ciertas características: máxima, reacción y resistencia.

Cualidades Físicas Secundarias

Este tipo de cualidades son el resultado de una mezcla de las básicas. De hecho, son muchas, casi infinitas, por eso no entraremos en detalle a explicar brevemente cada una de ellas.

Basta con unos ejemplos para que entiendas el concepto y destacar posteriormente cuatro de las más conocidas. Sabemos que la velocidad es la suma de la fuerza y la coordinación, que a su vez depende de la propiocepción. De igual modo, la potencia es la suma de la fuerza y la resistencia.

– Potencia
– Equilibrio
– Coordinación
– Propiocepción

En conclusión, debes tener muy claro que en el sistema locomotor nunca trabaja una sola de las cualidades físicas. Así, no hay ningún ejercicio que afecte sólo la fuerza, pues en cuanto te esfuerces un poco la musculatura se acelera la respiración.

De la misma forma, no se puede trabajar exclusivamente la resistencia, puesto que en cualquier ejercicio que trabaje esa cualidad se producen contracciones musculares y, con ello, inevitablemente interviene la fuerza. De hecho, las cualidades están tan relacionadas entre sí que la falta de una de ellas limita a las demás.

¿Cómo Medir las Cualidades Físicas Básicas?

Las cualidades físicas básicas de una persona son un conjunto de aptitudes que hacen posible la realización de una actividad física y son los principales componentes de la condición física.

Son primordiales para un adecuado rendimiento motriz y deportivo. Estas cualidades dependen de un correcto funcionamiento del sistema nervioso que va a ser quien emita las ordenes necesarias para que se produzcan las diferentes acciones implicadas en cada una de ellas.

Video ThumbnailEl cuerpo humano es una máquina casi perfecta, muy compleja y con cualidades casi innumerables, de las cuales en este momento solamente vamos a hacer referencia a las físicas. Otro tipo de cualidades que puedes encontrar en un hombre son las biológicas o las fisiológicas. Y aunque todas son muy impo

Para conocer tus aptitudes físicas tienes que realizar una serie de sencillas pruebas cuyos resultados te revelarán el estado de forma en que te hallas. Para desarrollar las que a continuación te presentaré he tenido en cuenta el factor que considero más importante: la simplicidad.

Las he dividido en tres grupos, correspondientes a las cualidades de fuerza, resistencia y flexibilidad. Muy importante: no olvides calentar antes de afrontar cada prueba.

Prueba de fuerza

– Flexiones: anota todas las flexiones de brazos seguidas que puedes hacer hasta que sientas que definitivamente no puedes más.

– Salto horizontal: ponte detrás de una línea recta con ambos pies pegados a la línea, sin pisarla, y salta, impulsándote con los dos pies al mismo tiempo lo más lejos que puedas llegar. Mide la distancia entre la línea y la parte trasera de tus talones en la caída.

Prueba de resistencia

– Tras un calentamiento progresivo, corre 12 minutos a un ritmo al que puedas aguantar durante este tiempo. Anota la distancia que has recorrido.

Prueba de velocidad

– Realiza un sprint de 100 metros y anota el tiempo que te gastaste en segundos. Luego, realiza una regla de tres simple para convertir los metros en kilómetros y los segundos en horas. El resultado será tu velocidad.

Pruebas de flexibilidad

– Empuje de cajón: Descalzo, siéntate en el suelo con las piernas juntas y estiradas. Apoya los pies en una superficie plana que tenga unos 40 centímetros de altura. Sin flexionar, ni separar las rodillas, desliza las manos por la parte superior de la caja tratando de llegar con la punta de los dedos lo más lejos posible sin usar ningún tipo de impulso.

Para que te resulte más fácil medirlo, puedes empujar algún objeto ligero por encima de la caja, como un lápiz, por ejemplo. Una vez terminado, mide la distancia desde el principio de la caja al punto donde habías llegado con el lápiz. Esos centímetros serán tu puntuación.

– Flexibilidad profunda: Dibuja una “U” en el suelo, de manera que la base tenga una longitud de 80 centímetros. Descalzo, coloca los pies separados en el interior de la “U” sin pisar ninguna línea y empuja, hacia atrás entre las piernas y con ambas manos, un objeto apoyado en el suelo.

La distancia a la que quede el objeto de la línea de base es la que debes medir. Debes hacer el test de tus progresos una vez al mes para que, de esta manera, puedas apreciar los cambios en tus medidas y en tus marcas. Cuando veas tus avances, tu motivación también aumentará.

22Shares

Artículos Relacionados