Prueba con cargas complementarias para los Deportes

Este método se basa en aplicar cargas físicas estándar (del tipo de los test de Ruffier o Harvard) y cargas físicas específicas antes de iniciar el entrenamiento y a los 15 minutos de finalizado el mismo.

Al utilizar cargas estándares se registra solamente la reacción funcional (incremento y recuperación del pulso y de la presión arterial) que es lo que varia ya que la carga por ser la misma conlleva a un mismo trabajo mecánico y consecuentemente igual gasto energético.

Debido a ésto último, ésta variante resulta apropiada para determinar el efecto de la carga del entrenamiento sobre el organismo del atleta. Cuando se compara la reacción funcional de la carga estándar realizada antes de comenzar la sesión con la reacción funcional de ésta misma carga al terminar la sesión nos podemos encontrar los siguientes resultados:

– Poca diferencia de los valores de pulso, de presión arterial y de la velocidad de la recuperación de éstos índices, lo cual es reflejo de buen nivel de entrenamiento y buena asimilación de las cargas aplicadas.

– En la carga realizada al terminar la sesión se puede presentar el fenómeno conocido como “tijeras” en el que el pulso aumenta notablemente mientras que la presión arterial máxima presente valores menores que los tenía antes de la carga. Esto se interpreta como bajo nivel de entrenamiento del atleta o fatiga por el entrenamiento.

– Pueden aparecer las llamadas reacciones cardiovasculares “atípicas” (Test de Letunov) que reflejan inadaptación por ser las cargas del entrenamiento superiores a las posibilidades funcionales del examinado. Reflejan también la presencia de sobrefatiga o sobreentrenamiento.

Variantes

Otras formas de la prueba con cargas complementarias es realizar un ejercicio estándar no solamente antes y después de la sesión para analizar el efecto de la sesión realizada, sino también puede ser el realizarlo todos los días a una misma hora antes del entrenamiento.

Por ejemplo, en los primeros momentos del día luego del sueño y antes de entrenar puede ser un buen indicador del grado de recuperación funcional de cargas anteriores y de cómo se encuentra el organismo para enfrentar las siguientes cargas.

A través de experimentos realizados por entrenadores que han utilizado como carga estándar el Test del Escalón de Harvard se ha podido visualizar con claridad la variación del nivel de entrenamiento y de la capacidad física de trabajo de los atletas.

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